Se acaban las vacaciones de verano y llega el regreso a clases. Con esto un sinnúmero de gastos a los que se le debe hacer frente: la re inscripción, pagos de colegiatura, uniformes, compra de útiles escolares, libros, cuadernos… y un sinfín de compras que no siempre contemplamos.

Si a esto le sumas que en las vacaciones se suele gastar más de lo que teníamos pensado, entonces es muy probable que la situación nos rebase y necesitemos algún tipo de ayuda financiera para poder solventar las necesidades.

Existen diferentes tipos de financiamiento a lo que se puede recurrir. Te platicaremos sobre cada uno de ellos, sus cualidades y los mejores consejos para que uses estas herramientas financieras a tu favor.  

 

Préstamo personal

 

Se trata de un producto otorgado por una entidad financiera, en el cual, se te presta determinada cantidad de dinero y tienes a obligación de devolverlo, junto con los intereses pactados. Los requisitos de contratación y el Costo Anual Total (CAT) pueden variar dependiendo de la institución.

Leer: ¿Cómo escoger el préstamo que más conviene? 7 consejos prácticos

Por lo general, los préstamos personales no requieren una garantía o aval para ser otorgados. Esto implica mayor riesgo para la entidad financiera, por lo cual los importes prestados no suelen ser muy elevados. Otra de sus grandes características es que el dinero no necesariamente debe tener un fin específico.

 

Tarjeta de crédito

 

Es una medio de pago, emitido por una entidad bancaria, el cual permite hacer compras y  financiarlas hasta por 50 días sin costo. Después de estudiar tu situación financiera, el banco estipulara un cantidad fija (límite de crédito) de la cuál puedes hacer uso mes con mes y se irá restableciendo conforme vayas pagando lo que usaste.

Leer: ¿Sabes qué tarjeta de crédito te conviene?

Muy importante es tener presente la fecha de corte y última de pago, ya que te podrá ayudar a liquidar tu deuda de manera fácil y sin generar intereses.

 

Crédito de nómina

 

Tiene características similares al préstamo personal, pero con dos grandes discrepancias. Su gran diferenciador es que los pagos del mismo se descuentan automáticamente de tu salario. Lo cual nos lleva a la segunda particularidad: solamente se puede obtener en la institución financiera en la que tienes tu cuenta de nómina.

 

Antes de solicitar un préstamo/crédito, toma en cuenta los siguientes puntos:

 

  • Compara todas las opciones de crédito que existen y elige la que más se acople a tus necesidades.

 

  • Verifica tu capacidad de pago y contrata el financiamiento que no te cause problemas en el futuro.

 

  • Nunca proporciones datos personales vía telefónica ni por correo. Recuerda que las entidades bancarias nunca piden datos secretos por estos medios.

 

  • Cerciórate de que la entidad con la que vas a contratar este debidamente registrada y vigilada por las autoridades pertinentes.

 

  • Ten cuidado con los créditos exprés, recuerda que las instituciones que los ofrecen no son financieras y no son reguladas por la CONDUSEF.

 

  • Existen instituciones como FONACOT e ISSSTE, que ofrecen créditos a los trabajadores, infórmate en qué consisten y si eres acreedor a ellos.

 

  • Ten muy en claro todos los términos y condiciones del producto que decidas contratar. Tasa de interés, camisones, plazo, monto, aval, etc.

 

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