No hay duda que el mundo laboral es cada vez más competitivo. Para ello, tener una educación de calidad es la mejor carta de presentación que se puede dar. Por desgracia, obtenerla no siempre es fácil, ya que las universidades gratuitas no se dan abasto y pagar una universidad privada suele ser complicado. Es aquí donde entran en juego los préstamos estudiantiles.

Comúnmente a este tipo de préstamos se les conoce como “deuda buena”. Debido a que, en un mundo ideal, la ayuda financiera contribuye a estar lo suficientemente preparado y conseguir un trabajo con el que se pueda pagar la deuda. Sin embargo, las cosas no siempre salen como las planeamos. El país puede entrar en crisis, las tasas de desempleo elevarse, cambios en industrias o avances tecnológicos, son solo algunas de las razones que pueden afectar el mercado laboral.

Dicha incertidumbre hace que pedir un préstamo estudiantil requiera un análisis a fondo, pues nadie quiere contraer deudas que en el futuro no pueda pagar. Afortunadamente, las opciones de financiamiento han crecido de manera exponencial y las condiciones son cada vez mejores. Sigue nuestros consejos e infórmate lo más posible para poder hacer una elección inteligente.

 

¿Qué hacer antes de pedir el préstamo?

 

Es común tomar decisiones enfocadas solo en el beneficio recibido a corto plazo, sin pensar las consecuencias futuras. Claro está que pedir un préstamo estudiantil debe verse como un inversión buscando un mejor futuro. Sin embargo, el beneficio puede nunca llegar si no existe una correcta planificación.

Para ello, el primer paso es informarse sobre instituciones educativas, consultar si tienen convenios con financieras, saber el costo total de los estudios y tener toda la información necesaria para llegar a una monto final a solicitar.

Ya con una cifra fijada, el siguiente paso sería investigar sobre los sueldos promedio, requisitos y número de solicitudes que suele tener cada empleo. Así saber qué tan difícil es conseguir el trabajo que te gustaría y si realmente alcanzaría para pagar el préstamo, aparte de tu gasto corriente.

Si el monto que necesitas va de acuerdo con el sueldo que podrías estar recibiendo, entonces lo siguiente sería elegir la opción de financiamiento que más se acople a tus necesidades.

 

Tipos de financiamiento

 

Buena noticia es que cada vez existe un mayor abanico de opciones. Aunque su objetivo sea el mismo, cada una de ellas tiene características particulares que deben analizarse a fondo.

  • Préstamo bancario

Es un financiamiento que cubre parte o la totalidad de tus estudios. Se estructura de forma que el banco va pagando inscripciones y colegiaturas hasta que acabes, para después darte un periodo de gracia en el cual te puedas integrar al mundo laboral y posteriormente empieces a liquidar tu deuda.

Se caracteriza por manejar plazos amplios, tasas fijas y, aunque no cobra comisión por apertura, los requisitos de solicitud suelen ser más estrictos. Por lo general, es necesario dar un aval o contar con un buen historial crediticio. 

  • Institución financiera o educativa

Su funcionamiento es muy similar a las préstamos bancarios. La diferencia es que el prestamista es directamente la institución educativa o una financiera, con la que tienen convenio, enfocada a ese tipo de préstamos.

Al ser instrumentos estructurados específicamente para estudiantes, otorga beneficios como: opción de mediano y largo plazo, cantidades grandes, facilidades de pago y mejores periodos de gracia. Sin embargo, sus características hacen que sean muy solicitados, por lo cual suelen discriminar candidatos conforme a promedio escolar. 

  • Préstamo gubernamental

Con el objetivo de promover la educación, los gobiernos ofrecen planes de financiamiento que, por lo general, son a muy largo plazo, con tasas razonables y montos atractivos. Suelen tener esquemas de pago que se ajustan a diferentes perfiles.

Como desventaja, ostentan el hecho de solo aplicar para ciertas universidades y no son ofrecidos en gran número. Así mismo, al depender del presupuesto del estado, suelen sufrir cambios cuando llega una nueva administración a gobernar.

  • Préstamo no bancario

Su mayor cualidad es la flexibilidad que otorga. Por lo general, es un préstamo personal que se puede usar para cualquier fin. La contratación es vía internet, de forma rápida y su tasa de aceptación es más alta que la de las opciones anteriores.

Una de sus desventajas es que suelen ser por montos no muy grandes y con periodos de liquidación mucho más cortos.

Para comparar los mejores préstamos personales del país y elegir el que más te convenga, entra ya a comparador financiero.

 

Una decisión muy bien pensada

 

Por último, recuerda que la clave está en planificar correctamente, comparar y analizar todas tus opciones, acoplarte a lo que permitan tus posibilidades y elegir el financiamiento que más te convenga. Esto quiere decir, aquel para el que cumplas los requisitos y el cual vayas a poder pagar sin problemas.

Si quieres solicitar un préstamo y no conoces tu score en buró de crédito, te recomendamos leer nuestro artículo: como checar tu score y buró de crédito ¡Gratis!. Así mismo, puedes escribirnos sobre cualquier duda o comentario que tengas, relacionado a tus finanzas personales, y en el equipo de comparador financiero buscaremos ayudarte.

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